La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar

En el otoño de 1960, un palacete de finales del XIX o principios del siglo XX -que había sido previamente vivienda de un duque y Ministerio de Información y Turismo tras la guerra- se llenó de voces y pisadas de jóvenes cineastas o aspirantes a serlo. 

El antiguo palacete del duque de Tovar, en la calle Monte Esquinza 2 -haciendo esquina con la calle Génova- se convirtió en sede del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, que pronto, en 1962, se llamó Escuela Oficial de Cinematografía. En ella estudiaron en esos años directores como Cecilia Bartolomé, José Luis Borau, Mario Camus, Julio Diamante, Víctor Erice, Angelino Fons, Manuel Gutiérrez Aragón, Basilio Martín Patino, Antonio Mercero, Josefina Molina, Pedro Olea e Iván Zulueta. Amén de toda una generación de actores y técnicos.


La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Archivo Oronoz


Del otoño de 1961 al verano de 1967, el cine, pues, inundó el edificio: las clases, las proyecciones de películas, pero también los rodajes. Varios futuros directores eligieron el propio edificio para rodar sus prácticas de fin de curso.

Y es así como podemos conocer espacios de los que no hay otro testimonio gráfico, como la azotea. En ella se rodaron al menos dos obras que tratan de un tema recurrente en los cortometrajes de estos directores en ciernes: la falta de élan vital, el aburrimiento, la escasez de impulso y de imaginación en una generación de jóvenes burgueses, en su mayoría hijos de los vencedores de la guerra. En definitiva, el spleen de los románticos.

En Y al final de la fiesta salieron a la terraza (1961), una pareja ya bastante bebida sube a la azotea, donde se supone que tienen relaciones sexuales, para seguir después igualmente aburridos. Su deambular sin sentido nos permite no solo ver la terraza sino sus interesantes alrededores, pues se distinguen desde allí la parte trasera del desaparecido palacio de Medinaceli o Uceda (y, sobre todo, el gran pabellón de invierno), la Biblioteca Nacional y los edificios de enfrente en la calle Génova, que afortunadamente han sobrevivido a la hecatombe inmobiliaria sufrida en esta zona.


La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar

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La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Y al final de la fiesta subieron a la terraza (Víctor Erice, 1961)


La última imagen del cortometraje está tomada desde la torre que dominaba la esquina de Génova con Montesquinza y desde la que debía de haber unas espectaculares vistas:


La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Y al final de la fiesta subieron a la terraza (Víctor Erice, 1961)


La segunda película, La resaca (1962), nos muestra también a un hombre y una mujer después de una fiesta, y en este caso la cámara se centra en la calle Génova. Así es como podemos ver, en el segundo fotograma, el edificio que existía en esa época donde hoy encontramos la mole de la Audiencia Nacional:

 
La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar

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La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
La resaca (Jesús García de Dueñas, 1962)



Algún estudiante tuvo el privilegio de rodar en el interior del propio palacio, en la zona que supongo dedicada a despachos y antesalas. En el corto Una taza de té (1961), una mujer joven de aspecto pobre se marea en la calle y otra joven rica la lleva a su casa y le ofrece un té y algo de comer.


La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Una taza de té (César Santos Fontenla, 1961)

Cuando un poco después ambas pasan por delante de una ventana es cuando nos damos cuenta de que están en el interior del antiguo palacete, pues al otro lado de la calle esta la mantequería La Bilbaína, que hacía también esquina con la calle Génova.

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Una taza de té (César Santos Fontenla, 1961)

Aunque la chica rica se muestra generosa y amable con la pobre, en cuanto llegan unos amigos la situación cambia y le entran las prisas por que se vaya.


La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Una taza de té (César Santos Fontenla, 1961)

Finalmente, el grupo de amigos toma una copa en el balcón, desde el que ven a la chica pobre salir a la calle Génova:


La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar

La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Una taza de té (César Santos Fontenla, 1961)


Un antiguo alumno de la escuela, el escritor Jesús Fernández Santos, rodó también aquí una escena de su, por desgracia, única película de ficción, Llegar a más (1963), una magnífica descripción del modo de vida y los deseos de los jóvenes de la clase trabajadora de los años 60. Según declaraciones del propio director, tardó cinco años en terminar la película, y quizá cuando rodó la escena el palacete aún era Ministerio de Información y Turismo, pues es allí donde Daniel, el joven protagonista, que ahora tiene decidido emigrar, va para enterarse, al parecer, de las gestiones para tramitar su pasaporte. 

Vemos primero la entrada con una gran cola y, un poco más en el interior, mesas donde los jóvenes, en su mayoría hombres, rellenan unos formularios:


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La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Llegar a más (Jesús Fernández Santos, 1963)

Fuese a lo que fuese, Daniel, impetuoso e impaciente, no espera la cola y prefiere preguntarles a estas personas que ya han rellenado sus papeles y con las que va hacia la salida:


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La Escuela Oficial de Cine en el palacete del duque de Tovar
Llegar a más (Jesús Fernández Santos, 1963)


Los estudiantes de la EOC rodaron también muchas escenas, lógicamente, en la calle Génova. En dos de ellas atisbamos el exterior del palacete.

En el cortometraje cómico La campaña de la amabilidad (1961), un joven que pasea ocioso se encuentra una serie de carteles titulados "Campaña de la amabilidad", que incitan a ser amable y ayudar al prójimo. Y decide hacerlo. Se encuentra con el hombre de la imagen de debajo, que ha debido de darse un golpe morrocotudo, pues va con una muleta, un bastón, y un aparatoso vendaje en una mejilla. El joven protagonista le ayuda a cruzar la calle y se va tan satisfecho, aunque después no todo irá tan bien. Pero antes de que le ayude a cruzar, vemos a la izquierda, en la esquina, el palacete del duque de Tovar.


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La campaña de la amabilidad (Camilo Murillo, 1961)

En El aire de la tarde (1963), cuatro amigas pasan una tarde juntas. Una de ellas se baja del coche en el que van para comprar un periódico en el quiosco, pero está cerrado. El quiosco está  justamente en la esquina de Génova con Monte Esquinza; a la izquierda tenemos la mantequería La Bilbaína y de frente, la puerta de acceso del palacete. 


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El aire de la tarde (Pascual Cervera, 1963)


El curso 1966/67 fue el último de la Escuela Oficial de Cine en este lugar. Y aproximadamente una década después de la grabación de todas estas películas, el palacio fue derribado para construir la sede de un banco. Requiescat in pace.



Para saber más:

- García-Mouton, Julio: Álbum de Facebook "Palacete del Duque de Tovar"












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