Madrid y el cine: Hoteles imperiales
Los hoteles son escenarios muy frecuentes del cine, y necesariamente los hoteles de Madrid han de serlo, pues no faltan tramas en las que haya viajeros que se alojan en nuestra ciudad: para encubrir delitos, para pasarlo bien, para desayunar en sus cafeterías, hay mil motivos para alojarse en un hotel de Madrid. Aparecen muchos y muy variados, pero hoy vamos a fijarnos en dos que tienen resonancias imperiales: el hotel Emperador y el hotel Emperatriz . Así, sin más nombres, nos valen para cualquier emperador y cualquier emperatriz que haya habido en la historia. Muy práctico. El Hotel Emperador , en el número 53 de la Gran Vía, fue diseñado por los arquitectos Julián y Joaquín Otamendi y fundado en 1948. Su antigua cafetería, en el entresuelo, ofrecía una buena visión de la zona de la Gran Vía correspondiente al metro de Santo Domingo; allí es donde se reúne el detective Germán Areta con su antiguo jefe de la policía en el noir El crack 2 (1983): El crack 2 (José Luis Garci, 1...

